
Un pueblecito de Toscana, a finales de mayo. 5.000 fans gritando en las calles, 1.200 figurantes vestidos con togas rojo sangre: estamos en otro planeta, o en el rodaje de Luna Nueva, segunda entrega de Twilight. Reportaje exclusivo.
Hemos caminado por la luna.
“Los fans están ahí desde la semana pasada", prosigue Godfrey. "Cuando empezamos la construcción de la fuente en la plaza mayor, empezaron a llegar. El domingo estaba con Chris Weitz (el director) revisando los decorados, y nos seguían a todas partes. Habríamos creído que estábamos en un remake de Los Pájaros de Hitchcock, pero con humanos. (Risas). Cuando vuelves la cabeza, aparecen más. Pero es divertido. Son muy educados, sólo quieren compartir esta experiencia con nosotros.”
Si aún se dudaba de la amplitud del fenómeno Twilight, la ebullición reinante en Montepulciano pone rápidamente las cosas en su lugar. Con casi 400 millones de dólares de ingresos en el mundo (para un coste de 37), Twilight, la película, ha realizado una auténtica proeza el invierno pasado. Hoy, los cuatro tomos de la saga literaria de Stephenie Meyer han alcanzado el listón de 70 millones de ejemplares vendidos – hace un año, esta cifra alcanzaba 18 millones.
presidente de Summit Entertainment, el estudio que produce la saga. Un bote para la sociedad de Wachsberger que se ha encargado de lanzar la producción de la segunda entrega, Luna Nueva, para un estreno con la fecha fijada un año después de la primera. Unos plazos imposible de cumplir, según la directora Catherine Hardwicke, quien tuvo que dejar su lugar detrás de la cámara a Chis Weitz, (American Pie, Comme un Garçon), elegido, entre otros, por la maestría de sus efectos especiales, de lo que dio pruebas en La Brújula Dorada.
MALA SANGRE
“Aunque Bella es un personaje fuerte, pierde toda la confianza en sí misma al principio de la película", explica Kristen Stewart. "La partida de Edward la destroza literalmente. Los sentimientos mostrados en Twilight son siempre más exacerbados que en la realidad, y son más difíciles de interpretar. Cuando eres feliz, vives el momento más extraordinario de tu vida. Lo mismo con las emociones negativas: no me he muerto nunca, por lo que no sé cómo es, y sin embargo es lo que Bella siente en ausencia de Edward. Él la complementa a un nivel casi fisiológico. Cuando ya no está, ella deja de funcionar.”
“Melissa Rosenberg, la guionista, ha hecho un trabajo de adaptación fantástico", prosigue el jefe de Summit. "El guión es incluso mejor que la novela. Y no lo digo yo: Stephenie Meyer está totalmente convencida de todo lo que Melissa ha aportado al escenario.” Si bien los fans de Pattinson serán felices al saber que su ídolo está guapo y muy presente en todo el film, Rob tiene un mensaje que enviar: ha decidido que su personaje será “inquietante”. “Siempre me ha sorprendido oír que Edward era el compañero ideal, el hombre perfecto", asegura Pattinson. "Para mí, es un personaje lleno de cólera, un tanto inquietante. Me gustaría que fuera seductor, por supuesto, pero también que pueda suscitar miedo en el espectador. Se aparece a Bella en sus pesadillas, lo que da lugar a escenas oníricas que pueden llegar a ser bastante extrañas. Espero también que esas escenas sean inquietantes.” Estan advertidos.
EL BAILE DE LOS VAMPIROS
Tras cuarenta y tres días de rodaje en Vancouver, el equipo de Twilight ha llevado sus cámaras a Italia para una última semana de tomas. Quienes han leído Luna Nueva saben que el clímax de la historia se desarrolla en Volterra, villa ficticia que alberga a los Volturi – el equivalente a la realeza entre los vampiros -, cuyo jefe está interpretado por el aristocrático Michael Sheen (The Queen).
Espectadores preocupados por la brusca marcha de Catherine Hardwicke, tanto más sorprendente porque la directora acababa de aupar Twilight al rango de gran éxito internacional. “Todo el mundo se sorprendió de que no volviera para la continuación", reconoce Kristen Stewart, "pero nunca se había asegurado que todos los episodios fueran dirigidos por un único realizador. Yo tenía una relación muy estrecha con Catherine, que verdaderamente me guió a lo largo de todo el rodaje de Crepúsculo. Pero trabajar con un nuevo realizador en Luna Nueva no me ha supuesto ningún problema.”
Interrogado sobre las diferencias de estilo que podemos esperar, explica que ha “reimaginado el aspecto visual del film, la paleta de colores, los encuadres, para un resultado que será más clásico. Soy ligeramente anticuado en mis gustos cinematográficos, y por lo tanto he abordado el lado romántico de forma menos contemporánea que Catherine Hardwicke, más en un estilo de los cincuenta o los sesenta.”.
Weitz apenas tiene tiempo de terminar su frase cuando unos rugidos nos hacen sobresaltarnos. “La ventaja es que sé en todo momento dónde están mis actores", bromea el director. "Ahora, por ejemplo, puedo decirles que Rob acaba de volver al plató.” Pattinson, el hombre cuya vida se ha convertido en un gigantesco baño de locura, suscita la histeria más que nunca. El asistente de Kristen Stewart, un poco tenso, nos cuenta que la víspera centenares de fans han estado coreando el nombre de Rob durante veinte minutos. Cuando finalmente salió para ir a su coche, la multitud se abalanzó sobre el vehículo. “Estábamos en el interior, viendo todas esas manos golpeando los cristales. Era agotador”.























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